domingo, mayo 22, 2011

La cuestión de la Archicofradía del Rosario

Me remite unas líneas el ya estimado amigo y hermano de Maestranza, Don Arturo Rodríguez López-Abadía, quien solicita retroalimentación sobre el tema que nos hace el favor de exponer:


Apreciado ingeniero:

Me pasa recado un leonés a quien he conocido gracias a internet, y que casualmente está emparentado con un personaje detrás del cual estoy, don Diego de Prado y Tovar, explorador de la Nueva Guinea. Como el recado tiene que ver con México, espero que el blog me pueda servir para que algún "improbable lector" nos aclare algunos conceptos. Te copio parte del mensaje:

En México está una de las ramas de mi familia que más quebraderos de cabeza me está dando: los Terán. Don Pedro de Terán Fernández, nacido el 12-12-1690, emigró a México, donde hizo fortuna. Allí creó la Archicofradía del Rosario, con el fin de proporcionar dote a niñas sin recursos. Sus sobrinos, algunos de los cuales fueron sus albaceas testamentarios, eran Damián, Gabriel, Pedro y Juan Antonio Gutiérrez de Terán. Damián y Gabriel hicieron fortuna en México, Pedro fue también a México pero volvió a Puente Pumar, en el Valle de Polaciones (Cantabria), de donde eran oriundos todos los Terán y Juan Antonio se quedó en España. Por cierto: si sé de la existencia de Juan José Vértiz y Hontañón es gracias a ellos: su nieta fue la esposa de Gabriel.

Según una prima de mi abuela que investigaba también sobre la familia, Don Pedro era también tío de Francisco Marcos de Terán Gómez, el cual era, a su vez, tío-abuelo de Antonio Eugenio de Terán Cuesta que, por su parte, fue tío de Félix María Mantilla Terán. Félix María era hermano de Casilda Josefa, la tatarabuela de mi madre y, por consiguiente y como ya te dije en anteriores mensajes, de Josefa, la esposa del penúltimo Prado, Señor de Villabonillos. Como ves, todo está relacionado. Desde Francisco Marcos de Terán Gómez hasta mí, puedo seguir la línea directa. Sucede que, por mucho que esta señora diga que Don Pedro era tío de Francisco Marcos, no he encontrado ninguna prueba de ello, en parte, porque en mis papeles se habla de Francisco de Terán, de Francisco de Terán Gómez, de Marcos de Terán y de Francisco Marcos de Terán, y no sé si todos ellos son el mismo o cada uno es distinto. Por otra parte, Antonio Eugenio de Terán Cuesta, era primo lejano (compartían bisabuelos) de un tal Gregorio de Mier y Terán Alonso, conocido como el Rhotschild mexicano, el hombre más rico de México. Este Gregorio fue tatarabuelo de Rainiero III de Mónaco y otro nieto suyo se casó con una hija del presidente de México, Porfirio Díaz. Con el tiempo, la famosa Archicofradía se convirtió en la típica “herencia fabulosa”; imagino que, de generación en generación, la leyenda se iba adornando. Tengo un recorte de periódico de 1926 en que se valora en 200 millones de pesetas de la época. Félix María estuvo en su busca; en casa tengo cartas entre él y un agente que tenía en México en la que este le dice “ya no hay dinero, y si lo hay, no se lo van a dar”; también le recomienda a Félix María que se ponga en contacto con “su pariente” Antonio de Mier y Terán de Celis (el hijo del “Rhotschild”) y que era otro prohombre de la época, para ver si podía ayudar en algo. Por lo visto, no se consiguió nada. Durante su juventud, mi abuelo y su padre encargaron el asunto a un abogado recién colegiado: José Antonio Primo de Rivera; incluso fueron a México, pero tampoco lograron nada. Por supuesto, lo que menos me interesa es la herencia (¡dónde andará ya!). Lo que me interesa es encontrar el vínculo entre Don Pedro de Terán y su “presunto” sobrino, Francisco Marcos de Terán. La prima de mi abuela dice que eran tío y sobrino, pero yo no he encontrado indicios de ello. Para que tal cosa sea cierta, tendría que comprobar que un hermano o hermana de Don Pedro, fue padre o madre de Francisco Marcos.

Me he puesto en contacto con la Archicofradía, con Rosa Juana Moreno Campos, de la Universidad de México, estudiosa de dicha Archicofradía, con la Fundación Mier y Pesado, creada por Antonio de Mier y su esposa, con el Colegio de Abogados de Madrid, para ver si existe forma de acceder a los asuntos que quedaron pendientes en el despacho de Primo de Rivera, y seguro que con alguien más, y nadie me ha contestado siquiera.

 Espero que podamos resolver la cuestión de la Archicofradía.

Un fraternal abrazo,

Arturo

¡Guadalupe y Santiago!

Espero contar con su apoyo, noble lector, si es que se posee mas información al respecto.

Saludos y nos leemos en la siguiente entrada.